Aurora Gaviño en SIMOF 2015

Tres mujeres, tres ‘sentires’ distintos, tres artistas que hacen de su manera de expresarse también su modo de aportar a la vida, tres amores distintos hacía una misma forma de respirar flamenco, mirándolo a través de los encajes dulces sobre volantes de Aurora Gaviño. Tres eran las que arrancaron el desfile de la colección ‘Natural’ en SIMOF 2015, Ana, Marina y Candela, tres poquitos para una sola Andalucía, esa que se pasea sobre la pasarela de color azabache al ritmo de unas bulerías, unos tanguillos o unas sevillanas.

Coleccion Natural de Aurora Gaviño en SIMOF 2015

Con ‘jaleo’ y algarabía daba comienzo todo un deleite para los cinco sentidos, donde ver de nuevo y más de Aurora Gaviño se torna imprescindible en el calendario de desfiles de moda flamenca.

Canastero rosa empolvado de Aurora Gaviño

Ella sabe cómo darle el sabor antigüo a tejidos del XXI, sólo ella hace trajes de flamenca que parecen rescatados del baúl de la bisabuela y es eso lo que más le caracteriza y provoca que sin sus volantes rizados, sin sus encajes añejos, el ramillete de variedades y posibilidades en moda flamenca quede huérfano, parco. De no existir una Aurora Gaviño habría que inventarla.
Traje de flamenca gris suave de Aurora Gaviño a juego con manton de manila bordado a mano

Coleccion Natural de Aurora Gaviño

Su colección ‘Natural’ se tiñe de tonos empolvados, se decora con encajes ‘mírame y no me toques’, para mezclarse con lágrimas de volantes prendidas en los hombros que se deslizan por el talle. Hace uso de retazos desordenados que se entremezclan en el vuelo de los volantes al hilo, como si fueran símbolos del paso del tiempo, de esas oportunidades vividas para no olvidar, esas que queremos llevar siempre.

Traje de flamenca en rosa intenso con encajes de Aurora Gaviño en SIMOF 2015

Sus volantes menudos se reparten por el escote, dejándose caer camino de la cintura hasta la cadera, en tejidos suaves como la seda con algo de transparencia, haciendo que dejes de lado la idea del uso de mantoncillo.

Traje de flamenca dos piezas de Aurora Gaviño en SIMOF 2015

En otros trajes de flamenca de Aurora Gaviño en mantoncillo no sólo es una necesidad obligada sino la pieza fundamental del estilismo flamenco al completo. Dos propuestas, una a modo de chalequillo-kimono-flecado, tentador para usarlo en Feria de Abril y en otros lares que se tercie con jeans, camisa blanca y unos botos, ¿¡por qué no?! En éste, el tono alegra el gris no feriante que tan bien sabe integrar Aurora Gaviño con el uso de un tejido perforado, eliminando así la monotonía cromática.

Mantoncillo - chalequillo flecado de Aurora Gaviño en SIMOF 2015

En su otra propuesta el mantoncillo se abullona y se parchea a la espalda y se convierte en sobrecamisa, con encajes de colores y flores bordadas, se cierra algo más allá de los codos para rematarse con volantes de batista perforada, reposando sobre las muñecas, y flecos dorados a la cintura.

Sobrecamisa flamenca de encaje de Aurora Gaviño

Sean como sean por arriba, lleven o no mantoncillo, por abajo ya sabemos que eso de un par de volantes solitarios al hilo no es lo suyo, como tampoco lo es un canastero básico, de algún modo le añade algo, como una pieza de croché o una flor bordada recortada, bien poco antes del comienzo de la oleada de volantes o bien lo entremete, bien, y eso nunca falla, un volantito subido o en nesgas buscando que alguno de los de arriba apunte hacia la cintura. Ha de ser un ‘gaviño’ y ésta es otra más de sus señas de identidad.

Traje de flamenca blanco de Aurora Gaviño

Algunos de sus trajes son de los que emboban. Como este en azul índigo. Su volante de hilo tricotado rematado con madroños, a juego con la pieza que sombrea parte del talle y que se remata de igual manera, no puede llevar mejor compañero que el rosa para endulzar la fuerza de este tono, entrando así en juego para el vivo de parte de su volante subido, el que indica el comienzo del vuelo, y de los que conforman las mangas. No es necesario añadir más para darle ese toque elegante y suave con puntito de romanticismo, de ese que abunda en sus colecciones de moda. No puedo continuar sin nombrar el mantón de manila bordado que lo acompaña, que no hace más que resaltar los detalles de un traje de flamenca como éste.

Traje de flamenca azul eléctrico con volantes de crochet y madroños de Aurora Gaviño

Y qué deciros de este otro en verde, que por arriba me recuerda a un chalequillo torero, ojo que la pose de la modelo ayuda bastante a imaginarlo, y por abajo a una falda que más flamenca no puede ser, sin faltarle los dos lagrimones de lunares que se rizan desde el canalillo del escote.

Encajes de seda y volantes mix match en traje de flamenca de Aurora Gaviño

Entre mis favoritos un azul cielo, con todos los ingredientes ‘gaviño’, carruchas y encajes para el talle, que se repiten también en la falda, comenzando el decoro flamenco a eso de la altura de la cadera y en simetría. Los demás volantes ordenaditos, uno debajo del otro hasta acariciar el suelo. Y como mantoncillo un poco más de esas lágrimas de encaje, que se retuercen como tirabuzones, pero que, en realidad, son volantes de encaje con vida propia.

Traje de flamenca con aire vintage de Aurora Gaviño

Novias flamencas de Aurora Gaviño

Para cerrar el desfile nos trajo parte de su moda para novias, pues su inquieto dedal de oro no se conforma con sólo hacer trajes de flamenca.

Si se denota su romanticismo flamenco en sus diseños, cosa que no hace falta ni referir, en novias es todo un despliegue de coquetería sin límites. Los ingredientes de los que se apropia la moda flamenca traspasan la frontera novias, haciendo de una bata de cola el traje perfecto para el desposarse como se debe. El velo en seda con vivo ancho de encaje se sujeta al cabello con diadema que invade la frente, contorneando la cabeza para evocar a novias del medievo, el cual, además, tapa sutilmente la espalda descubierta en redondo, enmarcada con bordados en oro a cada lado de la cintura.

Bata de cola para traje de novia flamenca de Aurora Gaviño en SIMOF 2015

Los tejidos delicados también se prodigan en sus estilismos nupciales. Así superpone encaje sobre el satén de seda, dando cuerpo y contundencia al tejido que acaricia, ajustándose al talle para tomar vuelo comedido desde cierta altura, acabando por detrás en una cola. La sencillez de este vestido de escote barco se torna barroca con el uso de un tejido de caída dulce cuajado de encajes.

Traje de novia de encaje con escote barco de Aurora Gaviño en SIMOF 2015

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2 comentarios:

  1. Todos los trajes son de una categoría inmejorable,,, el de nuestra Marina un 10

  2. nos hemos quedado boquiabiertos, preciosos todos los trajes,,,el de Marina un primor,,

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