El aroma de la nueva mujer de los 80 inspira toda una colección de moda con chaquetas sobre hombros, vestidos mini, pantalones y propuestas para noches de fiesta imaginadas por Mona, concursante en la primera edición de Aguja Flamenca

Poco se necesita añadir sobre Farala para la generación que vivió su época y a la que ayudó a perfumar la huella que dejó… ¡¡Porque la dejamos!! En mitad de la llamada movida madrileña, surge un perfume de manos de los que ya inventaran el jabón de las abuelas, el Heno de Pravia con el que te topas en el armario de las toallas y las sábanas porque dicen que les dan buen olor. Pues eso, resulta ser que los Gal, o lo que es lo mismo, los hermanos Salvador y Eusebio, proveedores de la familia real española y también los padres de la conocida Lavanda Inglesa, sin saberlo crearon un mito, un símbolo y un referente.

Nada más ochentero que perfumarte con un bote de Gal mientras dejas en el cesto el peine con el que te has cardado el flequillo y canturreas que llegas nueva a la oficina, que te llamas Farala y que eres divina. ¡¡Viva pues el gérmen del poderío femenino!! Ese ahora llamado empoderamiento del que parece querer apropiarse la generación del siglo XXI, y que, por si no lo saben se lo comento, no es suyo. Es de los 80, de la década en la que la mujer comenzó a hacerse sitio, incorporándose a sectores laborales hasta entonces eminentemente masculinos, como el ejército. Son los años en que la mujer decide liberar su cuerpo, dejando atrás esas cinturas de avispa, esos sujetadores marcadores de pecho y los talles lápiz para enfocarse hacia unos cortes más rectos y ‘hombreados’ al que los pendientes de plástico en tonos flúor y los cinturones anchos les van genial.

Detalle de la chaqueta sobre hombros de Mona en Code 41 Trending

 Tomando bocanadas de aire de estos años y teniendo a Farala como eje principal para perfumar sus creaciones, Mona se deja llevar por esos aromas para crear toda una colección en la que reinventa los ochenta a su manera. Los escudriña y extrae de ellos todo su jugo, consiguiendo las gotas adecuadas que darán ese olor a Farala. El de un perfume cuyo nombre se dice que proviene de la actriz Farrah Fawcett, protagonista de una serie de televisión, ‘Los Ángeles de Charlie’, y cuya estética daba esa imagen de mujer sofisticada, profesional y segura de sí misma que quería reflejar la casa Gal, porque Farala es ‘elegante, independiente, sonriente y juvenil’.

Blusa estmapada a juego con falda mini de volantes de Mona

Por eso, porque Farala es la chica nueva en la oficina y es divina, la chaqueta forma parte de la colección de Mona. De hecho es un elemento básico que transforma incluso en vestido.

Top y shorts de Mona en Code 41 Trending

Pero volvamos a la función básica de esta prenda tendencia, la chaqueta, y que Mona recrea en esa forma de llevarla de las divas de los 50, que se alargó hasta los 80 y que se ha retomado hace pocas temporadas. Se trata de llevar la chaqueta sobre los hombros, tal cual, como si la dejaras en una silla. Ese gesto que nuestras abuelas hacían a diario incluso con una rebeca y que da el toque de glamour que precisa cualquier estilismo. Es tendencia en el vestir desde hace un par de temporadas y Mona ha querido integrarlo en sus diseños, conviritiéndolo en prenda, en una especie de chaqueta-capa que, apoyada sobre los hombros, se viste como chaqueta.

Chaeuta sobre hombros a juego con bermudas de Mona

El efecto es sorprendentemente fantástico. Lo consigue plasmar en un tejido vaporoso de cuadros madrás forrado en rojo, que casa con la diadema de nudo y juega al contraste. De esta soberbia manera iniciaba su desfile en Code 41 Trending la ex concursante de Aguja Flamenca, que tan buen sabor de boca me dejó a pesar de su reducida estancia en el programa de televisión.

Vestido rojo mini de Mona

Como decía antes, esta silueta la repite para su vestido en rojo, pero algo más reducida y coqueta, perfilando un vestido minifaldero y lápiz con generoso escote que acaba en botonadura en oro. Línea que versiona también en un dos piezas pantalón con aires ochenteros  y que, de nuevo, recrea esa chaqueta sobre hombros con un tipo de manga que hace honor a las hombreras de los años 80.

Camisa abotonada y pantalones en cuadros madrás de Mona

Cambiando la línea, pero sin despistarse de los años del pelo cardado a lo Madonna y los deportivos blancos como Michael J Fox en Regreso al Futuro, idea de nuevo un vestido mini y un estilismo pantalón. Para el primero recurre al remate con volante. Para el segundo los piratas ajustados, pero sin ceñir, salvo en el talle con la ayuda del fajín, combinan de 10 con el escote en uve y la manga francesa.

Estilismo estampado en pantalón pirata de Mona

Para la noche Farala necesita brillar y enfundarse en sus maxis hombreras encajadas en estas mangas ranglan en un vestido abierto al completo por delante y que deja entrever unos pantalones ciclista en cuadros madrás a juego con el bolisto de mano.

Vestido en lamé de Mona

Al igual que ocurre con el otro estilismo nocturno, en el que el animal print sobre verde dibuja un cuello que envuelve al rostro y se abullona hasta la cintura, abriendo el vuelo desde ahí, apareciendo, una vez más, su opción de perneras en negro hasta las rodillas para un estilismo simplemente bello. Y que demuestra todo el potencial que posee Mónica Morillas, creativa de la firma, y que aquí ha mostrado, en su primera colección de moda.

Estilismo en animal print de la firma Mona

Pero Farala es algo más que el perfume que marcó una época y que ha inspirado toda una colección para Mona. Farala es Mónica en sus inicios, rompiendo moldes y tirando barreras. Luchando por sus metas, deseos y sueños en un mundo demasiado cerrado para la mujer. Farala es también Mónica ahora, la que se resetea e inicia de nuevo, la que sigue con la vista puesta en sus sueños porque quiere volver a tocar con sus dedos lo que ya fue suyo entonces. Porque Mona y todas, hemos sido, somos o seremos alguna vez Farala, necesaria entonces y todavía para recordarnos que la mujer ha cambiado, que los obstáculos siguen, pero ya sabemos cómo hemos de afrontarlos.

Mónica Morillas tras el carrusel de su colección Farala en Code 41 Trending

Creo que no me equivoco al pensar que nunca los hermanos Gal imaginaron que su perfume se convirtiera en un símbolo. Su top ventas de los 80 se sigue vendiendo, su pegadiza música tatarareando y guía bocetos como los que hemos visto desfilar en Code 41 Trending en torno a la filosofía Farala, al concepto de la nueva mujer. Tampoco creo que imaginaran a su empresa de perfumería formando parte, años después del nacimiento de Farala, del grupo Puig, poseedor de casas de moda como Carolina, Jean Paul Gaultier, Nina Ricci, Dries Van Noten y Paco Rabanne. Estaba predestinado a rodearse de moda. Porque es Farala y… ¡¡Ella es así!!

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