Nueva colección de trajes de flamenca de Ángela y Adela para el 2019

Y en la penumbra que anuncia el comienzo de un desfile, se atisbaban textiles rizados de movimientos infinitos, cadenciosos y comedidos, medidos para acercarse sin tocar, para acariciar sin distraerte, para susurrarte lunares y flores al oído mientras se atesoran de tus sueños de los que se acompañan, de un lado a otro, mientras les miran y observan, encandilando almas pensantes y enamoradizas de lo flamenco, de los textiles al aire anhelantes de magia en este menester de volantes. Porque así son sus hadas flamencas, las imaginadas por Ángela y Adela para este 2019 moviéndose tal cual colibríes entre flores, esos pajarillos de aleteo inapreciable, sutil y suave que, siendo capricho de dioses mayas, se acercan a ti para llevarse tus pensamientos y deseos terrenales, para llevarlos a quien corresponden, su misión en la tierra, favoreciendo la dicha, el amor y el buen augurio a aquellos a quienes se acercan.

Dos piezas de corpiño y falda flamenca de Ángela y Adela

Con esta gracia han recreado sus flamencas de temporada, a las que Ángela y Adela idealizan en ese romanticismo eterno que las caracteriza, recurriendo a los lunares y volantes al modo que se fruncían y se paseaban por El Real del Prado de San Sebastián o como lo hacían mucho antes de esto, en los comienzos de la feria de ganado, gérmen de la Feria de Abril que conocemos.

Traje de flamenca de estampado geométrico de Ángela y Adela

Para ellas, para sus hadas de silueta etérea y candidez en el rostro, emanan ciertos rayos de luz propia como hace el plumaje del colibrí, que refleja y multiplica la luz, aportando diversidad tonal de cada uno de sus colores, esmeralda, rubí y púrpura. A los que añaden el resto del arco iris, pues de una u otra manera siempre consiguen albergar todo el abanico cromático para colecciones vibrantes y rebosantes de vida, de esa alegría de vivir que es en sí, también, el traje de flamenca. Ni siquiera dejan de lado los tonos tierra en esta colección, junto a los azules y naranjas, el ácido de moda esta temporada en pasarela.

Traje de flamenca de lunares negros de Ángela y Adela

Aún así, son destacables ciertos tonos, como el blanco, tendencia también, por cierto, que no lo emplean liso, sino estampado, pero que ocupa bastante de la nueva colección. Por ejemplo, en unos se motea de lunar lenteja en negro para vuelos desde la cintura y de enaguas a la vista, y en otros, desde la sisa se abre el vestido de flamenca hasta acariciar los pies, tal y como ya nos propusieran en su anterior colección, volviendo, de nuevo, a sumarle volumen a sus estilismos flamencos de corte discreto y vuelo prudente.

Traje de flamenca blanco de Ángela y Adela

Volumen que forma parte de la pequeña revolución flamenca sucedida hace un año entre sus rizados textiles, buscando dibujar otras siluetas atemporales de las que no necesitan preparación previa de gimnasio o comidas, lo cual se agradece, pues aporta no sólo comodidad, sino tranquilidad en el tallaje, que todas sabemos lo que sucede en las fiestas de la primavera con los pestiños, las torrijas y las frituras.  

Traje de flamenca rojo con lunar negro de Ángela y Adela

Así recrean volantes al hilo, algo más sencillo que lo que nos tienen acostumbradas en sus complicados vuelos de volantes desiguales y con mix and match de tejidos, que tampoco han faltado entre sus propuestas, contrastando un berenjena y turquesa con un rosa chicle de lunar blanco semitransparente para mantoncillo flecado. Todo un capricho flamenco.

Traje de flamenca berenjena con lunar turquesa de Ángela y Adela

Su forma de imaginar vuelos también posibilita que se dibujen al cejo desde las caderas, para maximizarlos en volúmenes discretos con deliciosos lunares ribeteados en ‘tiras bordás’.

Traje de flamenca celeste con lunar en coral de Ángela y Adela

O, simplemente, ideados en moteados canasteros que alternan tonos para estilismos cómodos y frescos, premisa, además, básica de la firma en todos sus diseños, que se impregnan de ese aire vintage renovado al que dan rienda suelta en sus diseños, ése que no deja de lado su vertiente afrancesada para flamencas chic que se visten de seda y se estampan de flores, propician estilismos sofisticados de elegancia abrumadora y se mueven con sosiego.  

Traje de flamenca canastero de Ángela y Adela

Tampoco se han olvidado de las rayas, que mezclan a su estilo, entre victoriano y rociero, por aquello de los bajos salpicones que asoman enaguas para un vuelo de líneas al bies.

Traje de flamenca de rayas de Ángela y Adela

Y todos acompasados con mantoncillos que suman al estilismo sin dejar indiferente, que aportan singularidad y exclusividad a una pieza heredable sin ocultarla, pues favorece que no pase desapercibida, resaltando, como hace siempre, lo especial de sus tejidos antiguos, del rescate que hacen de éstos y de otras prendas que transforman e integran para dar ese valor especial que buscan en sus diseños.

Mantoncillo de lunares con lazada de Ángela y Adela

Así lazadas en de lunares, troquelados de flores bordadas, remates de seda, guipur y sus personales mezclas se flecan para denotar el contraste y embellecer siluetas.

Complementos de flamenca de Ángela y Adela

Respecto a las flores y demás complementos, este año han reducido el número, limitando la flor a un sencillo ramillete de pétalos a un lado del perfecto moño redondo y un par de peinecillos pequeños al otro, para no distraer de los pendientes.

Traje de flamenca verde con lunares de Ángela y Adela

Eso sí, todo son joyitas flamencas para que no te falte detalle en tu estilismo de lunares, moteado que ha abundado entre sus propuestas, coincidiendo con las tendencias, apostando así por el estampado de siempre para sus trajes de flamenca de este 2019. Conformando un año más, junto al resto de elementos que han definido sus trajes de flamenca, una deliciosa colección flamenca, tanto en trajes como accesorios, de las que te apetece vestir todas, de las que te hacen deshojar margaritas para poder decidirte, pues si vistes uno el otro queda a la espera.

Es ‘Colibrí, pues, otra buena entrega de caprichos flamencos que hemos podido ver en la pasarela WLF19, antojos a los que ya nos tienen bien acostumbradas Ángela y Adela y que dan vida desde su rinconcito sevillano en la calle Luchana.

Delicatessen flamencas de las que no nos pueden faltar a la vista, si pretendes saber y conocer cómo se enfocará cada nueva temporada de lunares y volantes, a las que siempre les gusta poner cierre con una propuesta de novias aflamencada. En esta ocasión, la modelo de la firma, lucía un antiguo chal flecado y bordado hecho vestido, al que se le sumaba a la cintura una asombrosa cola de seda antigua bordada que ponía punto y final a la presentación de su nueva colección de trajes de flamenca.

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