Amalia Vergara muestra en su colección las diferentes maneras de colocar un volante en vuelos y mangas de trajes de flamenca.

Pues sí, esa crisálida que en la pasada temporada se convirtió en mariposa, sigue aleteando moda flamenca y lo hace aún con más fuerza, volviendo a sorprender con su manera de hacer volantes. Pues, lejos de acomodarse en el nivel alcanzado en la anterior temporada, Amalia Vergara se ha planteado nuevos retos para sus flamencas del 2019, complicándose aún más en el diseño con recursos textiles que ella ingenia de otra manera, esos de una sencillez aparente pero con un verdadero entramado complejo, pero, sobre todo, en los textiles rizados, en los volantes de Amalia Vergara porque los moldea y domina a su manera.

Así, con una sutileza y candidez propia de estos bellos insectos alados, la diseñadora se va deslizando, poco a poco, por las costuras flamencas, con elegancia, a pasitos cortos, sin formar ruido, porque para ella no existen los atajos. Porque, simplemente, añade un año más de evolución de su firma, de definición de estilo y enfoque en moda flamenca. De esta manera, el tiempo le suma experiencia para perfeccionarse y para posibilitar el cruce de nuevos límites, haciendo que se prolongue esa revolución flamenca, la cual espero que no cese y se transforme en eterna.

Y es que Amalia Vergara es de esas firmas que surgen con la facilidad de mover sus alas y salpicar ‘lunares y volantes bien colocaos’, virtud propia de quien posee cierta destreza con la aguja, de quien su visión en moda le permite plantear otras flamencas, sin desvirtuar las normas que rigen a la clásica, haciendo, pues, de sus propuestas verdaderos caprichos flamencos.

Para esta colección la inspiración le viene de la simbiosis entre la naturaleza y el arte. Por un lado, la de un ave de belleza extraordinaria, el flamenco, y por otro la de una cultura que se expresa en talento, en baile y cante, el flamenco, tomando lo mejor de ambos para fusionarlos entre sus puntadas. Así, jugando con el doble significado de flamenco, ha recreado toda una colección para cantarla y bailarla en los tonos rosas, corales y rojos, propios del plumaje y del hábitat de esta zancuda y esbelta ave.   

Por lo que costurea volantes de otra manera, sobre todo el de tamaño pequeño con el que ha deleitado en varias propuestas. La primera, envolviendo al talle asimétrico con uno solo de capa interminable que parece multiplicarse a la vista, para dibujar esa silueta sirena tendencia estas últimas temporadas y que demuestran no sólo la evolución de calidad sino lo ilimitado de su creatividad. Es un traje de flamenca de los que no se olvidan y caracterizan a una firma.

En este otro traje de flamenca no anda tampoco lejos de ser otra de sus señas de identidad, aunque habrá que esperar a la próxima colección para saberlo, pues, permitidme el nombre, coloca en mangas volantes solapas, a los que califico así por aquello del poco vuelo que tienen, como si fueran de media capa, y por lo pegadito que quedan al brazo. Los remata con boleritos flecados y mezcla con lunar pequeño y con su tejido flamenco exclusivo, creado por Amalia Vergara para esta colección, para ‘Al son de mi flamenco’. Sintonía de textiles al aire que repite en cadera, para dejar que el vuelo evasé se remate a lo clásico con un solo volante.

En un dos piezas también de flamenco rosado, Amalia Vergara sigue imaginando con sus volantes de solapa, esos de vuelo cuidado que se desprende suavemente de la silueta y que coloca en paralelo, sin sumarle demasiado volumen al talle, como sí ocurre cuando son al hilo ensanchando en exceso la figura femenina. Aquí no, en este traje de flamenca, con ese cuidado estético que le caracteriza, volantea una falda que se dibuja hacia arriba, que se mueve en forma seseante y simétrica al besar el suelo, ondulando flamencos de enaguas negras. Otra de sus maravillas presentadas en pasarela.

Y si esta colección ha sido toda una demostración de las diferentes formas de colocar un volante, ¿por qué no coserlo al revés? Diseñar una manga colocando volantes en disminución hacia la muñeca, abriendo el vuelo mirando hacia al hombro a lo manga vuelta tenía que hacerlo ella. Lo cual, por cierto, me supo a poco, pues seguro que esta opción tiene variantes. Mezcló también su estampado exclusivo con rayas verticales y no conforme con las mangas y el escote trasero de cierre flecado, se le ocurrió poner volantes a modo pañuelo en un talle bajo exquisito, por aquello de redundar en su minimalismo barroco.

Otro ingrediente que ha introducido entre sus flamencas es el lunar brocado y aterciopelado, al que ha acompañado de elementos al contraste, como el organdí en carruchas y el negro para cuello chaquetero en escote a un solo lado, dibujando una silueta sirena de las que se ajustan sin incomodar.

También ha imaginado flamencas más sencillas, pero no menos exuberantes, armonizando rosas suaves con negros y blancos, los tonos que se alternan a lo largo de cada uno de sus nuevos volantes, para escotes en uve de triángulo más bien isósceles que equilátero,  para vuelos de talle bajo y canasteros.

O con vuelos setenteros, con cinturón incluido, al tono del cuello alado para un diseño mix and match de texturas y tonalidades de un mismo rosa, haciendo que todo se acompase en una línea de flamenca dulce y coqueta, como lo es también el resto de su nueva colección de trajes de flamenca.

Para su paleta de color más intensa, en la que se decanta por el coral, Amalia Vergara ha diseñado vuelos abiertos de enaguas canasteras y mangas cortas de volantes de capa, volantes peplum con seseo horizontal y plumas a la cintura, elemento que ocupa el sitio en el que a veces encuentras flecos, más bien cortos, como son el comienzo del volante, el que remata el bajo del traje de flamenca, e idéntico lugar para las mangas. Siendo éste una más de sus joyitas flamencas para el 2019.

Año en el que su osadía aventurera y perfeccionista la ha llevado, casi me atrevo a decir, a reeditar un traje de sus comienzos en moda flamenca. Si mal no recuerdo el que le dio el pase a su primera final en un certamen de noveles en la que fue la sorpresa de la edición. Repitiendo, pues, tanto el tipo de talle como mangas farol, tan de moda ahora que se reviven, continuamente, los 80, con la diferencia que aquí las cuaja de volantes que se transforman según los veas por delante o por detrás, haciendo de igual manera en el vuelo, evocando, también, a esa indumentaria típica cubana que le da ese punto de exotismo al traje de flamenca.

Para Amalia Vergara, que su trayectoria ya le ha permitido inaugurar dos nuevas pasarelas, cuya evolución imparable aún no ha tocado techo, suma con ‘Al son de mi Flamenco’ otra pequeña colección que le ha bastado para reafirmar su espacio en moda flamenca, a pesar que cada vez está más difícil, por la competencia existente. Pero no imposible para diseñadoras como ella que, además, controlan todo el proceso y aspectos de elaboración de sus trajes de flamenca, no limitándose sólo a diseñar.

Así, con esta nueva colección, un año después, la firma vuelve a sentar las bases de su línea creativa, pero sin todavía definirla de forma precisa y concreta. Y tardará en concretarla, pues presiento que le quedan aún muchas facetas por destapar aunque ya nos va dando pinceladas. A lo que se une su contundencia y perfeccionamiento en costuras, lo cual apunta el peso que puede tener, en breve o a medio plazo, en moda flamenca, pudiendo ser del selecto grupo de diseñadoras y diseñadores inspiradores y creadores de tendencias, si no lo es ya, convirtiéndose, pues, en una de las esperadas colecciones de temporada. Para mí ya lo es.

Y es que el manejo del volante mediano, pequeño y grande, entre otras de sus múltiples destrezas, en cualquiera de las formas imaginadas para rodear y exornar la silueta flamenca, han podido verse en sus diseños en todo su esplendor, aportando otros enfoques y enriqueciendo a la moda flamenca. Tras este buen sabor de boca que nos ha dejado tras su paso por SIMOF, dentro del Programa Emprende Lunares, y la nueva pasarela Olé Olá SIMOF, de nuevo, nos toca esperar hasta el año que viene para sus nuevos diseños. Mientras tanto, nos recrearemos con sus nuevas propuestas. ¡¡Gracias Amalia Vergara por crear moda flamenca!!

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