El certamen de nuevos talentos del Salón Internacional de Moda Flamenca, SIMOF, siempre es un buen termómetro de las tendencias, las propias de la moda flamenca, que ya sabemos que, inspira, y mucho, en el diseño nacional e internacional, y las propias de la moda. De la que se toman muchas ideas que, luego, se aflamencan y se intengran con armonía en los estilismos.

Gil Ortiz, ganador Certamen Noveles SIMOF2018

Como siempre fue una cita de moda osada, en su mayoría, donde la elegancia ha primado sobre todas las cosas, marcando una flamenca muy femenina en multitud de colores, lo cual se agradece, pues no recurrir a la dualidad roja y negra, que suelen ser apuestas seguras, les confiere un mayor atractivo a este encuentro con la moda emergente.

Detalle de las flores que se repartían junto al escote de este diseño de Manuel Amador en SIMOF2018

Un total de 8 diseñadores jóvenes, cargados de sorpresas y con ganas de mostrar todo lo que pueden hacer en moda flamenca, han competido en esta edición para alzarse como ganador del Certamen a la mejor colección de trajes de flamenca o como Mención Especial, teniendo ambos como recompensa la posibilidad de desfilar en SIMOF 2019 como profesional y un taller presencial formativo en Sevilla, además de una visita a los Salones de la Moda de París en septiembre por parte de Extenda. Para los dos también, como novedad en esta edición, pudieron desfilar justo al día siguiente del certamen en esta edición SIMOF2018, en la Pasarela SiMOF EGO.

Además, y sólo para el primer galardonado, Flamentex tiene una sorpresa en tejidos valorada en 1.000€.

Colección de Sara Sanabria en Certamen Noveles SIMOF2018

El inicio de los desfiles mostraba, claramente, esa dulzura flamenca que ha marcado, en general, a, prácticamente, todas las colecciones. Fue Sara Sanabria la primera en derrochar coquetería sobre la pasarela, con ese puntito de sensualidad comedida que potencian tonos pastel como el nude y el azul, contrastando con otros más oscuros inspirados en la bruma marina y el mar, pues, para eso, sus flamencas miran desde la orilla.

Traje de flamenca de Sara Sanabria en SIMOF2018

Talles bajos, volúmenes canasteros, asimetrías con volantes al hilo a modo carruchas para inundar las mangas hasta los puños y acompañarse de transparencias recatadas, siendo éstos, a grandes rasgos, elementos principales de la colección que presentó esta diseñadora.

Con Manuel Amador Fernández esta elegancia se transforma en el glamour de las divas de los años 40 y 50, entre las que no faltaron ni los guantes de seda ni las colas para alcanzar ese nivel de estrella del Hollywood en blanco y negro. Talles fruncidos a un lado, cinturones que agarran plisados a modo de lazos XXL, de los que acaban en hombros, colores tanto cálidos como suaves y tejidos ricos para flamencas de porte regio y empaque que simboliza esa Metamorphosis por las que todas pasamos al vestir de flamenca.

Traje de flamenca en color nude de Manuel Amador en SIMOF2018

La riqueza de detalles con sabor rociero venían de la mano de Lourdes Escot y su colección ‘El Paúl’, en la que los mandiles resultaban un buen aderezo en sus estilismos setenteros de índole vanguardista, pues los escotes laterales y sus semicapas de volantes al hilo, no dejaban lugar a dudas de cómo imagina esta aguja emergente a sus flamencas.

Traje de flamenca estilo rociero de Lourdes Escot en SIMOF2018

Tras ella llegó un momento reflexivo, pues, a menudo, los pensamientos sobre determinados temas dominan al diseñador de manera que le resulta imposible no plasmarlos en sus diseños. Este es el caso de Marina Amad, que utiliza el lenguaje que mejor maneja, ‘el costureo’, para reflexionar en voz alta sobre la autodestrucción de la Humanidad si no cambia su actitud hacia una posición más solidaria.

Colección de flamenca en Marina Amad en Certamen Noveles SIMOF2018

Es su vía de denuncia, hablando a través de sus volantes de la falsa elegancia de la que nos rodeamos cuando nos vestimos, según sus propias palabras. Para ello emplea transparencias bordadas en verticalidades, pelo sintético en chalecos sin mangas y tejidos como el terciopelo.

Dulzura en este traje de flamenca de seda de José Javier León, Mención Especial Certamen Noveles SIMOF2018

Con José Javier León el súmun de la elegancia tocó el cielo.  A la vista están sus diseños. No hay ni un sólo vestido feo, se mire como se mire y lo mire quien lo mire. Despoja a sus flamencas en los hombros y los exhibe con rotundidad y sutileza, pues continuar con la vista hasta el suelo para ver al completo el diseño te lleva a esta dualidad.

Traje de flamenca amarillo de José Javier León en SIMOF2018

Mangas, haberlas haílas, pero cayendo suavemente sobre los brazos, realzando así el escote y la redondez en hombros, invitándote a enamorarte de cada diseño que ha bien imaginado y sabido llevar al talle, pues su destreza con la aguja queda más que demostrada en cada uno de los estilismos flamencos que desfiló en SIMOF… ¡Ay, Malvaloca! ¡Qué bonita eres y qué bien merecido tienes la Mención Especial que has recibido! ¡¡Bravo José Javier León Ruíz!!

Detalle de las mangas de Gil Ortiz en SIMOF2018

¡¡¡Y  tenía que ser él!!! Por segunda vez Gil Ortiz aspiraba a lo más alto en este certamen de noveles de SIMOF. Porque en el 2017 se quedó a las puertas y en el 2018 no podía ocurrirle igual. Con su colección, Ra, el Dios del Sol, de nombre premonitorio, su validez no hizo más que reafirmarse, haciendo aquello de ‘las segundas partes nunca fueron buenas’ papel mojado.

No sé si agradecerle al anterior jurado que le dejaran fuera de los premios, pues, puede, sólo digo puede, haya sido un buen revulsivo para superarse a sí mismo con la solvencia y rotundidad. Porque su colección no podía ser más bonita.

Canastero desmesurado de Gil Ortiz en SIMOF2018

Ha esculpido talles, a exornado otros con volantitos rizados y ha imaginado farolillos para mangas cortas en un canastero que vuela desde la sisa. En otras mangas la complicación también pasaba por el filtro generoso del derroche en volumen a base de mini volantes o bien con sólo un par de vuelos de capa con cuerpo y desmesura en una sirena de asimetría y volante minúsculo.

Sin duda un merecido primer premio para esta prometedora aguja de la que ya quiero saber más.

Tras él, Bastien Duhen volvía a vendar a sus flamencas, como ya lo hiciera en la temporada del 2016 en Wappíssima. Eso sí, cambiando los negros y granates por rojos, blancos y ónix y aumentado el volumen de sus vuelos, sin dejar de lado su preferencia por la languidez de tejidos que hacen mangas ablusadas con desmesura como éstas en su nueva colección Fite.

Traje de flamenca rojo de Bastien Duhem en SIMOF2018

Para acabar esta nueva edición de noveles, Andrea María Pascual nos presentó su colección Güensabó, en la que se denota que su objetivo no es marcar el talle, sino vestirlo con sobriedad minimalista. Eso sí, sin obviar el vuelo rizado, imprescindible para aflamencar cualquier estilismo, dando así forma a una colección que refleja el comienzo de la firma.

Propuesta flamenca de Andrea María Pascual en Certamen Noveles SIMOF2018

Una vez más, tenemos a ocho nuevos diseñadores que, premiados o no, son igualmente ganadores por llegar a esta final, a la que no es fácil arribar. Este año, Gil Ortiz y José Javier León, Ganador y Mención Especial SIMOF2018, porque aquí se le pone cara y nombre al trabajo de meses gestando y madurando la pequeña colección de volantes e ilusiones que traéis para presentaros al mundo. Así que…

¡¡Gracias, gracias, gracias, por vuestra osadía, por vuestras propuestas flamencas y por compartir con todos nosotros vuestros sueños!!

Entrega de los premios al Ganador, Gil Ortiz, y a la Mención Especial, José Javier León, en el Certamen Noveles SIMOF2018

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