La continuidad de su reina del desierto en la colección que nos ha presentado en esta edición de Sevilla de Boda, no es más que una clara muestra de cómo Diego Recamales realiza su trabajo y de la capacidad creativa que posee. Esa facilidad con la que ha tirado del hilo para terminar lo inacabado, denota que su imaginación puede estar parcelada pero no lindada. Me explico. Sus propuestas rebosan diseño por los cuatros costados, eso es evidente, pero se desbordan de manera ordenada y estructurada gracias a una de sus virtudes: la perfección, de la que hace buen uso y que orienta hacia la provocación de ciertas sensaciones cuando se contemplan sus diseños. Eso sí, siempre con medida, pues sopesa cada paso que da.

Espalda de sedas y transparencias bordadas de Diego Recamales

Esta prolongación la ha conseguido de una forma suave y compacta; no hay un salto abrupto entre lo que creó y lo que ha creado. De hecho, da la impresión como si el resto, el que hemos conocido ahora, hubiera aguardado durante todo este año en un cajón, esperando a cobrar vida en el momento oportuno.

Falda palazzos de Diego Recamales en Sevilla de Boda 2016

Sea como fuere, lo que sí puedo asegurarte es que ‘Henna’ lleva doce meses madurándose, justo desde el minuto siguiente al que Diego Recamales recogiera su premio como ganador del concurso de noveles ‘Novia del Sur’ en Sevilla de Boda. Fue entonces, en ese instante, cuando prosiguió imaginando distintas versiones de su diosa árabe hasta reunir el ramillete de creaciones que nos ha presentado.

Tan personal como cuidado, cada diseño está plagado de pequeños detalles a los que les asigna una función: la de pasar inadvertidos sin llegar a ser obviados. Es así como añade con discreción una dosis de elegancia que no minora el protagonismo del resto.

Estas características que hemos visto sólo definen una pequeña parte de Diego Recamales, pues reúne otras muchas de esas virtudes que hacen grandes a un diseñador. De momento no posee la estructura de ellos ni la envergadura de firmas de primera fila, pero éstos y éstas, al igual que él, también tuvieron un comienzo y no me cabe duda que su método, su rutina de trabajo, el de Diego Recamales, se asemeja bastante al de cualquiera de ellos ahora y entonces.

Vestido de fiesta con capa desde el hombro de Diego Recamales

Desde la distribución del taller, colocación y ordenación del material, hasta la forma de moverse por él son fiel reflejo de su anhelo por la perfección en todo lo que hace y de cómo aprende cada día de su profesión. Entre esos pormenores propios de agujas prestigiosas, se encuentra también su no delegación a terceros en todo lo que concierne a complementos. Así, zapatos, bolsos, pendientes, pulseras o incluso anillos no lo deja en otras manos, sino que es él mismo quien se encarga de su diseño y selección a propósito de lo que cada estilismo necesita.

Por eso, porque es así como él quiere que sea el resultado final, hemos podido ver en el desfile calzados y bolsos de mano forrados en uno de los tejidos marroquíes que ha empleado en su colección. Pero no precisamente para combinarlos con las prendas correspondientes, sino para hacerlo con otras creaciones buscando creando contrastes. También nos hemos topado con turbantes.

Cartera de mano en terciopelo de Diego Recamales

Y sí, como bien has leído, la mayoría de los textiles de la colección han viajado desde la costa mediterránea africana para vestir a esa mujer sofisticada y coqueta, con gusto por la discreción y saber estar. Se conoce bien, sabe lo que quiere y qué es lo que mejor le sienta. A ellas viste Diego Recamales y en ellas es capaz de convertirte con sus siluetas lápiz, sus drapeados, sus asimetrías, sus largos y su paleta cromática.

Ha creado así para tí una colección con aires exóticos, muy colorida y con alguna influencia ochentera, palpable en los terciopelos estampados de cadenas con los que ha diseñado una chilaba ajustada en la cintura, marcando escote y guardando simetría entre los dibujos de ambos lados, dando peso a la abertura interminable de la falda para que sus vértices miraran de frente y no para atrás o hacia dentro.

Chilaba o túnica de terciopelo de Diego Recamales

En una gama de tonos más fría, pero continuando en terciopelo, ha patronado una falda lápiz de cadenas pintadas a juego con una camisa de manga larga y botonadura, redundando en el minimalismo que tanto cautiva a Diego Recamales, pero con un puntito barroco.

Falda lápiz en terciopelo estampado ochentero y camisa con botonadura de Diego Recamales

Siguiendo con las siluetas dibujadas de largo midi, entre sus propuestas abundan los hombros a la vista, que o bien se descubren con un escote palabra de honor bajo y peligrosamente sexy, o bien se agarra en un lado para exhibir al otro sin más acicate que un par de pendientes cocntundentes y unas sandalias de tacón de aguja.

Escote palabra de honor de Diego Recamales

De todos, mi favorito en este largo se tiñe de azul claro, se pliega en hombros, se superpone y se cruza, volviéndose a sujetar en jaretas sin costuras para hacer plisados suaves desde las caderas a la cintura, marcada ésta por cinturón de borlones y piezas de aretes que caen sobre las piernas. Y todo en manga larga, a juego con cartera de mano aterciopelada, para un vestido donde cada costura está estudiada para que estilice y desmarque.

Vestido lápiz de largo midi con drapeado y superposiciones de Diego Recamales

Para la noche sus vestidos se alargan hasta las puntas de los dedos y se van abriendo en evasé desde las caderas, sin demasiado vuelo, buscando que insinúe la figura al caminar. ¿Los colores? El maquillaje o nude, un básico en estas últimas temporadas, y un atípico azul marino intenso, de esos que destilan glamour con aroma a divas del Hollywood cincuentero en blanco y negro de aires exóticos.

Vestido de noche con aberturas en la falda y transparencias en escote de Diego Recamales

En estos largos, Diego Recamales se recrea en escotes y espaldas, siendo generoso en los centímetros de piel que deja a la vista, seduciendo sin destapar y coqueteando con el movimiento ondulado de las sedas. Sus aberturas sin fin no pasan desapercibidas, pero tampoco son el elemento en torno al que giran sus estilismos; consiguen integrarse de manera que son un elemento más, formando parte de un todo en tono elegante.

Vestido de noche azul marino con aberturas en la falda, asimétrico y espalda descubierta de Diego Recamales

También te viste con pantalones, pero en esas versiones que más bien parecen faldas de vuelos pinzados con largos prolongados más allá de las rodillas. Les agrega piezas como hebillas de cinturones repujadas de cristales facetados o, simplemente, labradas, cuyo uso habitual suele ser para en la indumentaria de novias para bodas marroquíes.

Falda pantalón o palazzos modi de Diego Recamales en Sevilla de Boda 2016

Novias Diego Recamales

En novias su preferencia quedó entonces clara y definida y vuelve a quedarlo ahora, tanto por el uso de ciertos tejidos de seda como por el su ajuste delicado a la piel, que va dejando de contornear poco después de la cintura para ir ganando en amplitud, marcado caderas sólo cuando camina.

Novias de Diego Recamales

Hace uso de piezas bordadas, con aplicaciones facetadas y pequeñas cuentas en tonos plata, blancos y nacarados, que se asoman en hombros y bordean escotes por detrás formando pequeños ramos de flores. Otras veces permite que desde el costado abracen hacia delante, dejándose caer por la cintura. Pero siempre lo hace en un minimalismo con estilo, ése de Diego Recamales que, basándose en la simplicidad de formas, permite que cualquier detalle añadido destaque sobremanera. Eso sí, siendo precisamente el talle de quien lo viste el protagonista absoluto, moldeando el vestido gracias a cada centímetro de su piel que se deja acariciar.

Novias de vuelo evasé de Diego Recamales

Entre los diseños nupciales creados para ‘Henna’, un capricho con tejido de novia marroquí en bordados semitransparentes. Así crea Diego Recamales esta chilaba que perfila con cristales blancos y transparentes facetados, escoltados de perlitas salteadas en una armonía constante, cosidas a mano una a una. Es fácil imaginarlo tal cual o acompañando a cualquier otra prenda al tono, pues se me antoja también como abrigo de novia.

Chilaba con tejido de novia marroquí de Diego Recamales

Esta ha sido su primera colección para pasarela, su merecido premio como ganador de ‘Novia del Sur’, que ha venido a ser una reafirmación del camino que debe proseguir.

Diego no llegó a la moda porque sí, aunque tampoco comenzó su propia historia desde el principio acostumbrado, sino que fue la moda quien le eligió a él y le atrapó, pasando de hacer, por antojo, alguna que otra prenda para amigas, a diseñar un vestido para un spot de televisión de un perfume americano y, acto seguido, ser fichado como diseñador por una firma de moda masculina, Suricate, afincada en Marbella y con la que sigue manteniendo la colaboración.

Novia con escote transparente y bordado que imita a la henna de Diego Recamales en Sevilla de Boda 2016

Curiosamente, fueron éstos acontecimientos que le llevaron a decidir sobre formarse más y mejor en moda. Tras lo cual, y para que no olvide que fue ella quien le eligió, gana con su primer vestido de novia el concurso ‘Novia del Sur’ de Sevilla de Boda 2015. Hecho el cual conocéis, si nos sigues en redes sociales o en blog, y que ya es uno más a anotar en su biografía profesional a la que le quedan muchas páginas por escribir junto a Ana, que siempre permanece justo un paso por detrás de él, atenta a todos los grandes logros de Diego y de los que ella forma parte.

Diego Recamales tras el carrusel de su desfile en Sevilla de Boda 2016

¡¡Gracias por cambiar el rumbo ese día!! Pero, sobre todo, a aquel diseño de vestido para perfume que te planteó en serio esto de dedicarte a la moda.

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