Cuando la mejor manera de expresarte surge de la fusión de costura y flamenco

Es curioso cómo la vida nos va moldeando y orientando a la que serán las bases de nuestro propio desarrollo posterior como persona. Observa cómo en esas bases, a pesar de tener nuestras propias pasiones, adoptamos las de otros durante esta etapa, pero no las de cualquiera, sino las de aquellos a quienes profesamos cierta admiración y, por tanto, con la influencia suficiente para ser nuestros referentes.

Ellos y sólo ellos, son capaces de ejercer sobre nosotros la influencia suficiente como para implementarnos sus pasiones. Que no son más que otros amores, sus amores, que asimilamos como nuestros y que, combinados con los que ya poseemos de manera innata, desembocan en nuevos.

Así es cómo Ángeles De María acaba en la moda flamenca, tras unir en ella el amor de su tía Anita por la costura y el suyo por el flamenco. Y es que, siendo natural de Alcalá de Guadaira, igual que lo fue Joaquín De Paula, maestro de la Soleá, esta pasión ya viene dada por el ADN.

Y por eso la colección es como es. Más liviana y cómoda que la flamenca de costumbre, tomando colores de su tierra natal, como el amarillo albero y los rojos y negros de la noche alcalareña, y con un claro componente de baile flamenco, por lo que se ausentan las enaguas, se opta por tejidos de caída dulce y se busca la versatilidad de cada diseño. Eso sí, dejando espacio para todos esos elementos tradicionales del traje de flamenca, como el encaje, la pasamanería y los lazos, que ayudan a dar ese aire suntuoso al diseño, inspirando en el escenario para bailar flamenco.

Detalles de traje de flamenca estampado de Ángeles De María

Hace honor, por tanto, a lo que es un traje de flamenca, un vestido alegre y colorista que celebra la vida y la llegada de la primavera. Y lo hace a través del lunar y del volante, con ese seseo especial que caracteriza al vestido al moverse en silencio.

Traje de flamenca de lunares negros de Ángeles De María

Para su primer diseño desfilado en pasarela optó por aglutinar colores. Muchos colores que se van mezclando y alternando en cascada y en forma de carrucha con función de volante. Recurso que ya hemos visto esta temporada en otras ocasiones, propio del diseño en flamenca de los 90, que se rescata para aligerar de peso al traje de flamenca. Fundamental en colecciones como ésta que son un homenaje al quehacer en costura de entonces y, a la par, un recordatorio de todo lo que puede ser, y es, la flamenca.

De cuerpo lila con lunar negro, casi pasa desapercibida esa abertura de mangas que desembocan en el codo. Todo ello marcado con cintas en verde.

Traje de flamenca amarillo albero de Ángeles De María

Ángeles De María no busca un vuelo desmesurado para sus diseños, pues prefiere una flamenca comedida, que no necesita ser poderosa para enarbolar la elegancia y que consigue que el vestido se mueva con ella. Por eso se decanta por los pequeños y coquetos detalles, que aflamencan sin exagerar y por elementos en consonancia con la moda, como dejar hombros a la vista y el cut out.

La dulce caída del tejido superpuesto a capas sobre enaguas y el diseño para mangas, que se abre en un solo volante desde arriba, son algunas de esas características que me encantaría ver, de nuevo, en futuras colecciones de la firma.  

Traje de flamenca de dos piezas de cuerpo blanco y falda de lunares de Ángeles De María

Y que puede que formen parte de su línea creativa, dado que repite estos elementos en otras creaciones de la colección. Como este diseño, en el que hace uso de tejidos lánguidos para conseguir este efecto. Mira la parte superior y observa el volante del escote, sin cuerpo, pero acaparando miradas, sin una connotación evidente aflamencada, pero inequívocamente enfocada a ello.

Ese vuelo azucarado lo repite en enaguas y lo combina con una sencilla falda de vuelo, que no con volantes, pero sí con enaguas y lunares blancos.

Traje de flamenca canastero de tejido patchwork de Ángeles De María

En cuanto a este traje de flamenca, el textil tipo patchwork habla mucho de la firma y su creativa. Pues representa muy bien esa mezcla armónica que tiene definida en su flamenca: en parte clásica y en parte vanguardista. Aunque no en las mismas proporciones, sino según lo que el diseño necesite.

Detalles de escote redondeado en vestido negro de flamenca de encaje y plumeti de Ángeles De María

En esta ocasión, crea lo que podía llamarse un falso canastero, por aquello de las piezas que une para aumentar el vuelo que no van fruncidas, pues son volantes de capa que, con un par de costuras limpias en lugares básicos como la cadera y el bajo del vestido, obtiene, igualmente, la forma canastera. Para las mangas repite su, valga la redundancia, manga dulce. Y el escote lo dibuja rectilíneo con un par de esquinas.

Traje de flamenca negro de Ángeles De María

Fiel al vestuario de baile flamenco, su principal fuente de inspiración de la creativa, el negro protagoniza parte de su primera colección flamenca. Y lo escoge en ese plumeti semitransparente, al que añade aplicaciones de terciopelo y lacitos. Un verdadero capricho que no sólo puede verse sobre albero feriante, sino también sobre alfombra roja o cualquier otro evento festivo que imagines, ¿no crees?

La manguita corta y el vuelo que comienza poco antes de rodillas, sin ocupar mucho espacio, sigue las pautas de su estilo, de su flamenca coqueta y minimalista de elegancia discreta.

Traje de flamenca canastero de Ángeles De María

Aún le queda primavera entre aguja e hilo y te trae, para tonos cálidos, un estampado boho chic más propio de romerías que de ferias. Lo hace insistiendo en su patrón de manga favorito que aquí ‘canastea’ de manera fidedigna, elaborando este traje de flamenca camisero y plisado. Tal cual. Demuestra, con ello, que este tipo de diseños no sólo pertenecen al ámbito moda, también a la flamenca.

Y actúa de igual manera con el vuelo desde caderas para este talle alto que se conforma sin enaguas. Porque sus flamencas son livianas. De detalles pequeños que suman y de una atemporalidad tomada de las tendencias, que bien adapta para que no chirríen con el tiempo.

Traje de flamenca de encaje y plumeti en negro de Ángeles De María

Combina ahora plumeti, encaje y liso bajo el color negro, repartido en mangas ablusadas hasta el codo, cuerpo de escote redondo y sobrefalda con abertura para ese otro vuelo fluido en rojo. Y todo en su interpretación de volante discreto, sin ocupar espacio, pero dejando claro cuán flamenco es.

Traje de flamenca drapeado de volantes en cascada de Ángeles De María

Volante del que sí alardea, para el deleite de todos, en el diseño con el que termina su paso por pasarela. Aquí lo dispone en vertical, en el clásico de capa para ese aspecto cascada que resulta tan bonito y fuera de lo común.

Drapea el cuerpo hasta caderas, tal y como estiman las tendencias de moda para vestidos cóctel y de fiesta. Y deja que, en las mangas, se igualen tejidos de lunar minúsculo en verde sobre neutro, dejando que también se recorran por volantes.  

De esta manera, finalizaba su presentación de colección en Emprende Lunares, dejando una impronta singular y muy definida de lo que es su estilo, pudiendo calificarlo de isla desierta debido a que no es lo que hoy día más vemos en pasarela. Y eso es lo que hace a su diseño tremendamente atractivo y único.

Ángeles De María tras el carrusel de su colección en Emprende Lunares.

Su amor por el volante dista mucho de lo que acostumbramos a ver, lo cual, ojo, puede convertirla en referente y creadora de tendencia en flamenca. Teniendo presente que busca que el traje no pese y se mueva contigo, que te marque la silueta y que puedas sentirte tú misma, gustarte, la flamenca habitual se escapa de sus bocetos para dejar paso no una flamenca nueva, sino a otra menos vista y enmarcada en el baile flamenco. Porque, tal y como ella misma, Ángeles De María, dice: ‘El vestido de flamenca nace, es como una persona, único. No hay otro igual’.