A la que se unían, por segundo día consecutivo, los creativos de Isla Bonita Moda, junto a las creaciones de María Carlos x Inés Manuel, Strena y Nadia Zein. Consiguiendo así diversidad entre las colecciones para el próximo otoño e invierno y el ‘see now, buy now’, propio de esas creaciones imaginadas para vender de inmediato tras el desfile por ser temporada.
La tarde abría con un bloque de peso formado por Reveligion y Montenegro, que podrías encontrar en el programa de desfiles bajo la designación de Ayuntamiento de Carmona.
Reveligion
Con Reveligion podría plantearse esa eterna diatriba si fue primero el huevo o la gallina, pero con el adorado tul de María Rodríguez incluido. Pues este tejido, con preferencia por derroteros nupciales, parece haberse adherido con facilidad a la aguja de su diseñadora, quien también parece haber nacido para el tul. ¿O será el tul quien nació primero y, desde entonces, la esperaba?
El caso es que nos vuelve a proponer indumentaria cargada de este tejido, el tul, para estilismos con menos volumen y más transparencias. Esta vez, versiona en largos muy minis, en monos con capas de volantes, en asimetrías y para vuelos canasteros en perfectos lady likes con cinturones y contrastes en negro. Sin olvidar un doble largo infinito con cola capilla? combinado con camisa abotonada a lo Rania de Jordania, propuesta con la que cerraba su paso por esta edición de Code 41.
Montenegro
Montenegro diseña para este tipo de mujer sofisticada, osada y segura de sí misma que todas llevamos dentro. Unas las exteriorizan más que otras. Y todas, pero todas, sin excepción, somos, alguna vez en la vida, Sandy con el total look en negro cantando eso de ‘You are the one that I want’ en Grease. Permitidme este pequeño homenaje a quien impuso estilo en los 70.
Para ello, para esta mujer empoderada, usa el tejido, en ocasiones, como una segunda piel, llenándonos de plumas, escamas o terciopelo pensando en todos esos instantes de la semana, mes y año. Así crea sus looks urbanita de un streetstyle chic, ampliables a sábados noche, que compiten con esos otros que también imagina para eventos de mayor y menor intensidad fiestera.
Hay que resaltar el curioso estampado que ha empleado en algunos de sus diseños, propio de esos tapices verticales de salón de abuela, como mínimo. Recuerdo que la mía tenía un árabe y una bella dama a caballo y al galope. Me imaginaba que la dama era yo abrazada por un bello jeque… Pobre. ¡Qué ilusa! En fin… Imborrable mi recuerdo.
Isla Bonita Moda
Tras este primer bloque de desfiles con el amparo del Ayuntamiento de Carmona, volvíamos a ver en el programa de Code 41 las propuestas de las firmas procedentes de la isla de La Palma: Waleska Morin, D’Andrea & Reth y Jesús Gutiérrez. Las cuales ya pudimos disfrutar en la jornada previa en Itálica.
Firmas que daban paso al último bloque de colecciones bajo el abrigo de la Fundación Tres Culturas, con María Carlos x Inés Manuel, Strena y Nadia Zen.
María Carlos x Inés Manuel
El lado masculino de la mujer es el que parece inspirar una colección austera y sobria de vestidos, estilismos de pantalón y cuerpos con drapeados maxi. En la que las costuras, a veces, no son fáciles saber por donde van. Pues, lo deconstruido impera y las superposiciones asimétricas rigen la elegancia que desprenden sus creaciones.
Strena
Todo un ramillete de propuestas que postulan ser perfectos estilismos para cada instante donde los volantes, vuelos canasteros, flores, semitransparencias y hasta sombreros de fibra natural se conjugan para dar algún que otro aire flamenco a propuestas frescas, divertidas y vitaminadas, imprescindibles tanto en armario estival como el de invitada para ésta y unas cuantas temporadas.
Nadia Zein
¿Qué dedo te quitas que no te sirva? Pues igual ocurre con la colección de Nadia Zein en Code 41. ¿Qué vestido o estilismo descartas que, realmente, no te guste?
Su colección es una de esas delicias que, de tanto en tanto, te topas, donde cada elemento textil que tiene que ser el que es y con la función que le corresponde. Los paillettes, por ejemplo, cumplen aportando ese brillo glamouroso para palazzos de caída dulce en vuelos interminables y largos infinitos.
Por otro lado, los cortes se atienen a los básicos y clásicos para eventos de etiqueta, sin faltar un guiño al maestro Balenciaga, que vista su última colección de pasarela, imaginada por Demna, es mejor que no levante la cabeza. Y todo en tonos vibrantes, haciendo de hilo conductor el vitaminado en C, llámese mandarina o naranja, aportando, como siempre, esa luz al estilismo.