Cómo vestir de mantilla en el siglo XXI en Semana Santa

Cumplir a rajatabla todas las directrices que conlleva vestir de mantilla en el siglo XXI no es tarea fácil. Son muchas las normas que deben respetarse y no siempre se cumplen. Y cuanto más pasa el tiempo menos, pues más encorsetado les parece a las generaciones más jóvenes y, por tanto, también les cuesta más adaptarse a todos esos cambios temporales. Recuerda que a partir de los 18 años puedes llevar mantilla, antes no.

Distintas propuestas sobre cómo vestir de mantilla en el siglo XXI en Semana Santa

Hay una norma que se repite hasta la saciedad y es la que más se salta. La del largo. Se establece que debe cubrir las rodillas, pero a menudo ni siquiera llegan a rozarlas y en ocasiones suele ser más minifaldero que ‘rodillero’.

Otra que también trae de cabeza a las puristas en la materia es el escote. Debe ser cuello caja, redondo, a lo sumo escote barco, pero… Cuadrado generoso y pico apuntando a canalillo, suelen verse. El resto de características que debe cumplir este vestido negro te las enumero: manga francesa o larga, silueta tubo pero sin ajustar en exceso, por lo que se supone que no deberías llevar ciertos vestidos con vuelo estilo ladylike y faldas tulipán ya que se guarda luto por la muerte y resurrección de Cristo.

Vestidos negro para mantilla en Semana Santa

Recuerda que tanto Jueves como Viernes Santo se celebra el Triduo Pascual, conmemorándose en esos dos días la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, siendo también el momento más importante de la Semana Santa. De ahí la importancia que cobra el respeto por esta tradición, que simboliza el luto guardado por la muerte de Cristo.

El calzado sí suele ser uno de los complementos que más se atienen a las reglas y supongo que será por aquello que un tacón medio, el típico de un zapato salón, es siempre más cómodo que cualquier otra cosa que nos lleve por las alturas.

Cómo vestir de mantilla en Semana Santa

Rosarios, guantes y un pequeño bolso son los imprescindibles que entretienen las manos en el conjunto de una indumentaria clásica, donde los collares están más bien ausentes, reducidos a una sencilla crucecita que pende de una cadenita fina o uno de perlas, si tienes edad para llevarlas. Y los pendientes suelen ser en plata, o al menos en un material que la imite, más bien largo, con zirconitas y puede que, también, alguna perla.

Nuevas propuestas para vestir de mantilla en Semana Santa

Prohibidísimos están los relojes y otros accesorios como los brazaletes, pulseras y anillos. Pero suele ser una restricción que tampoco se lleva a cabo. Recuerda que vestirse de mantilla es estar de luto y, por eso, el estilismo debe ser sobrio y recatado. De ahí que las flores tampoco sean adecuadas, ni para acompañar a la peina ni para exornar la solapa.

El maquillaje debe ser muy suave, apenas perceptible, con unos labios en nude. En su origen las señoras no se maquillaban, de ahí que, hoy día, se decanten por tonos suaves, casi inapreciables. He aquí uno de los pocos cambios en el vestir de mantilla. Y el cabello va recogido en un moño bajo, que no sobresalga de la nuca. No vamos de boda, es un día de recogimiento y reflexión. Con este tipo de peinado también consigues que se agarre bien la peina realizada en un material que imita al carey. Suelen ser de gran tamaño, aunque últimamente, se optan por otras algo más pequeñas, pero, ojo, que nunca te sume altura suficiente como para sobrepasar a tu acompañante.

Complementando a estas Tejas o Peinas el broche. Imprescindible por su función, ya recoge la mantilla por detrás. Ha de ser de plata, por aquello de una tonalidad similar al negro y, normalmente, suele imitar a la joyería antigua, o directamente lo es. Es una de las piezas más importantes de la indumentaria de mantilla. Pequeñito pero guerrero. ¡¡Ya ves!!

Broche y peina para mantilla negra

Con la ayuda de horquillas y de este pequeño broche se sujetará la mantilla a la cabeza, que debe ir colocada de distinta manera, según si te vistes el Jueves o el Viernes Santo. Debe ser negra en blonda, tul o chantilly y el largo no debe sobrepasar el de la falda. Para el Jueves Santo la mantilla se coloca de manera que no cubra la cara ni el cabello. Sin embargo, se la mueve un poco hacia la frente si es Viernes Santo, dejando caer las puntas redondeadas de la blonda unos dos o tres centímetros sobre ella, tapando el cabello. Tanto de una manera como de otra debe quedar por detrás y a la altura de las manos. Se le suele dar un par de puntadas en cada hombro para que el aire no la despegue del cuerpo demasiado.

Vestir de mantilla con accesorios en dorado

Si vistes de Mantilla o de Clavariesa como se diría en Valencia, olvídate de llevar ese día pantalones, reloj, gafas de sol, lucir un color que no sea negro, irte de tapas o acabar disfrutando de la Madrugá sevillana, pues la mantilla se retira al caer la noche. Una señora o señorita de mantilla paseará, agarrada del brazo de un caballero, que también debe llevar traje de chaqueta y corbata en negro, para visitar los templos y asistir a los Santos Oficios. Una vez hecho esto, guardará el respeto y la simbología que conlleva vestir de mantilla, por motivos religiosos, y volverá a su casa para cambiar de atuendo, si quiere participar de la noche del Jueves al Viernes. Si no te ves capaz de guardarle el sitio que merece un acto así, es mejor que optes por lucir de negro esos dos días, con tus reglas, a tu manera, sin las que te imponen las tradiciones, pero serás igualmente respetuosa, pues vestir de mantilla conlleva un saber estar y comportamiento, no sólo un atuendo exterior.

Sí Mantilla de Qlamenco este 2018

En Qlamenco, la recién creada Asociación de Moda y Artesanía Flamenca, ha querido reivindicar el uso de esta prenda con un desfile urbano en la Plaza del Triunfo, eligiendo este lugar por su cercanía a la Puerta de Palos de la Catedral, precisamente la que atraviesan en su salida de Carrera Oficial todas y cada una de las Hermandades que procesionan en la Semana Santa sevillana.

Nuevas maneras de vestir el traje negro de mantilla de Sí Mantilla de Qlamenco este 2018

Para este encuentro de moda urbano llamado ‘Sí Mantilla’, se ha contado con la participación de un total de 16 diseñadores. Entre ellos Ana Morón, Antonio Gutiérrez, Alejandro Santizo, Aranega, Atelier Rima, Carmen Vega, Francisco Tamaral, Javier García, José Galván, Loli Vera, Luis Fernández, Patricia Bazarot, Pedro Béjar y Yolanda Rivas, quienes han diseñado cada uno de los vestidos que pudieron verse. Benjamín Bulnes, creador de complementos, ha aportado sus accesorios y aplicaciones de cera para cada uno de estos looks y Lina también ha colaborado con mantillas y accesorios de la firma para completar el atuendo.

Parte de los diseñadores que han participado en el desfile urbano Sí Mantilla de Qlamenco este 2018

Todos y cada uno de ellos se han guiado por las normas que rigen uno de los estilismos más tradicionales de nuestra cultura, pero dándole una interpretación desde el hoy. Así, igual que ocurre en flamenca, y al ser un vestido negro con ciertas características, admite moda, admite tendencias y transformaciones en el vestir que no se aparten en exceso de lo que debe ser el concepto para no desvirtuarlo. Y eso es lo que han tratado estos diseñadores, proponiendo estilismos que, en todo momento, no pretenden ser una manera diferente de llevar la mantilla sino una más, una actualizada. Sumando elementos a los parcos vestidos negros para que, simplemente, embellezcan sin estridencias.

Han añadido talle abotonado, lazadas al cuello, mangas farol, borlones, transparencias en hombros, la no recomendada falda de vuelo, tejidos como el desterrado encaje, volantes al hombro, flores y plumas al tono, cuello mao y hasta una capa de doble largo, por cierto, preciosa y que innova en un estilismo que no cuenta con prenda de abrigo.

Capa para vestir de mantilla en Sí Mantilla de Qlamenco este 2018

Todas y cada una de ellas son propuestas que arriesgan, atrevidas y osadas para algunos ojos críticos y rancios; anheladas por otros aburridos y desmotivados por la excesiva rigidez de esta vestimenta, acrecentada por la uniformidad que le caracteriza. Son esos ojos, esas miradas los que, precisamente, se trata de captar. A una tradición, que ya se prodiga poco, con este gesto se le quiere estimular para que no desaparezca, para demostrar que puede llevarse con igual respeto, pero con otros ingredientes. Como por ejemplo complementos en dorado, cuando es el tono plata el omnipresente y eterno en este luto. O la opción de un traje menos minimalista y más barroco, que juegue con el tejido y se recargue aquí o allá, apartándose de ese clásico lbd (siglas en inglés de ‘little black dress’, pequeño vestido negro) de largo hasta las rodillas o midi, ofreciéndote una alternativa igualmente válida sin alejarse de la seriedad que conlleva y el significado que tiene vestir de mantilla en Semana Santa.

Mangas abullonadas, encajes, talles abotonados y encajes para vestir de mantilla en Sí Mantilla de Qlamenco este 2018

Qlamenco se hace eco, así, de esas voces que, hace ya tiempo, piden cambios para que se renueve una tradición arraigada que puede perderse por un código estético tan restrictivo que, a lo largo del tiempo, apenas ha sufrido transformaciones y que merece ceda un poco de espacio a quienes quieren vestir de mantilla y no sentirse atrapada en el pasado.

La mantilla ha sido usada incluso como objeto de protesta. Recordemos que ‘la conspiración de las mantillas’ simbolizó la animadversión de los españoles hacia la imposición de las nuevas costumbres que Amadeo de Saboya quiso imponer en España y que no consiguió. De hecho poco tiempo después de ser proclamado rey renunció al trono por la calificada por él, ‘ingobernabilidad de los españoles’.

Propuestas que renuevan la manera de vestir de mantilla en Sí Mantilla de Qlamenco este 2018

Ésta es una razón más para evitar que una prenda con este calado y su ya limitado uso no se pierda. Por lo que, iniciativas como ésta, la de Sí Mantilla Qlamenco, pueden suponer una de las mejores vías, ya que atrae la atención de esas nuevas generaciones, encargadas de perpetuar las costumbres de cualquier sociedad. Hagamos que se sientan cómodas e identificadas con lo que visten y no disfrazadas de señoras de principios del XX.

Todas las imágenes de este artículo están realizadas por Graphic Natural para Qlamenco.

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